Legale
Empieza antes, en el borrador, y sigue después: la evidencia, la custodia y el aviso de vencimiento. Una sola plataforma para las seis etapas del contrato, no seis herramientas.
Eso es un CLM —Contract Lifecycle Management—: no una herramienta para firmar, sino la plataforma que acompaña al contrato en todas sus etapas. Este es un contrato marco entrando a Legale: baja y sigue las seis.
Describes en lenguaje natural lo que necesitas y el Smart Document propone el texto. Lo revisas, lo editas y recién ahí entra al flujo.
El documento recorre la cadena que definiste, con recordatorios automáticos y un estado que cualquiera puede consultar sin preguntar por correo.
Remota, masiva, presencial en dispositivo, por WhatsApp, con huella dactilar o avanzada con prestador acreditado. El firmante no crea cuenta.
Cada acción sobre archivos, carpetas y aprobaciones queda registrada con fecha, usuario y dirección IP. El documento sale con un QR que cualquiera puede verificar.
El documento se archiva solo en el repositorio, indexado y con permisos por perfil. No queda una carpeta compartida que nadie sabe mantener.
Las alarmas se disparan con la anticipación que definas y el ciclo vuelve a empezar: una versión nueva sobre la misma ficha, no un documento suelto.
Recursos humanos firma miles de anexos y Legal negocia pocos contratos largos. Es el mismo ciclo con otra forma: elige un área y mira cómo se ve ahí.
Contratos, anexos y finiquitos que se repiten con pocos campos variables. El cuello de botella no es redactar: es conseguir la firma de gente que no está en la oficina.
Carga masiva de hasta 10.000 documentos al día.
Un paso, con recordatorio automático.
Sin cuenta, desde el celular del trabajador.
Expediente laboral con respaldo de la DT.
Pocos documentos, pero cada uno negociado y con cláusulas que cambian. Lo que importa es saber qué versión se firmó y poder probarlo después.
Se trabaja donde el abogado ya trabaja.
Flujos distintos según el riesgo.
Y flujo notarial cuando el acto lo exige.
Qué se firmó, cuándo y cuándo vence.
Cada día que el contrato espera una firma es un cierre que se corre de mes. Lo que se necesita es que el cliente firme sin instalar ni registrarse en nada.
El documento sale del sistema por API.
Solo cuando se sale de la política.
Segundo factor sin fricción para el cliente.
El próximo ciclo avisa antes de vencer.
Órdenes de compra y documentos de proveedor que tienen que cuadrar con el ERP y resistir una revisión. El riesgo aquí es el documento adulterado o perdido.
El expediente se crea solo desde SAP u otro.
La cadena que ya existe en la política.
Cientos de documentos en minutos.
Verificable sin acceso a la plataforma.
Charlas, entregas de EPP y registros que se firman en obra, en faena o en ruta, muchas veces sin señal. El papel aquí se moja, se pierde y no se encuentra cuando se fiscaliza.
Plantilla con campos del día y la cuadrilla.
En el mismo dispositivo, en el momento.
Con biometría y sin conexión a internet.
ORD. N°2190 para charlas de prevención.
Detrás de las seis etapas hay un motor que aguanta la operación real: carga masiva, plantillas con lógica, alarmas, informes y permisos por perfil.
Hasta 10.000 documentos al día desde una planilla, con los campos de cada fila.
Campos personalizados, formularios condicionales y adjuntos según la respuesta.
Recordatorios configurables por documento, no una regla única para todo.
Avance del proceso y a quién hay que apurar, con exportación a Power BI.
Historial de cada plantilla y de cada contrato, con quién cambió qué.
Administrador, visor o firmante. Cada perfil ve exactamente lo que le toca.
La redacción asistida por inteligencia artificial opera bajo un sistema de gestión certificado. El borrador lo propone la IA; la revisión legal y la decisión siguen siendo de tu organización.
Ver Legale GRC →Explicas en lenguaje natural qué documento necesitas y para qué.
El borrador se muestra para editar antes de insertarlo. Nada entra sin revisión.
El texto aprobado se vuelve plantilla compartida, con control de versiones.
O partes de un DOCX que ya tienes y sigues trabajando desde Word.
Certificaciones auditadas, reconocimiento regulatorio y un historial de incidentes abierto. Si algo falla, se ve.
El historial de incidentes es abierto: no hay que pedirlo por correo.
Pruebas ofensivas periódicas, no una auditoría al año.
Sin equipo de TI dedicado y sin que los terceros tengan que configurar nada. Se parte por un proceso real, no por una migración completa.
Elegimos el flujo que más duele hoy —anexos, órdenes de compra, contratos— y lo armamos completo.
Se cargan las plantillas del equipo, los perfiles por usuario y las cadenas de aprobación.
Si el documento nace en tu ERP o CRM, se conecta por API y vuelve firmado al repositorio.
El proceso queda operando con validez legal y recién ahí se suman los siguientes.
Alrededor de dos semanas para tener un proceso real operando. No se necesita un equipo de TI dedicado y los terceros que firman no configuran nada.
No. La contraparte recibe la notificación, firma y obtiene su copia sin registrarse en la plataforma.
Cada documento lleva un código QR que abre su evidencia legal: número único, firmantes, ubicación, dirección IP de cada acción y el PDF final.
Opera bajo ISO/IEC 42001, el estándar de gestión de inteligencia artificial. La IA propone el borrador; la revisión legal y la decisión final quedan en tu organización.
Sí, está disponible en Microsoft Azure Marketplace con facturación local, y también se cotiza a medida según volumen, modalidades de firma y módulos.
Hasta 10.000 documentos diarios mediante carga masiva con CSV, con las plantillas y los campos de cada fila.
No. Se parte por un proceso y se suman los demás sobre la misma configuración, sin rehacer plantillas ni permisos.
Elige el documento que hoy te cuesta más cerrar y lo recorremos completo —borrador, aprobación, firma, evidencia— en una demo de quince minutos.